Huertos Familiares
Jardines comestibles llenos de biodiversidad, porque tu alimentación es lo más importante.
¿Por que necesitas un Jardín comestible?
Estética y huerto
Combina la belleza de un jardín ornamental con la funcionalidad de un huerto. Crea un entorno donde las flores conviven con frutas, hierbas y verduras frescas. Disfruta de alimentos saludables cultivados por ti mismo mientras aportas sostenibilidad y estilo a tu hogar. Convierte tu jardín en un espacio donde la naturaleza y el placer de comer bien se encuentran.
Biodiversidad
Un jardín comestible es mucho más que un espacio funcional; representa un refugio para la biodiversidad. Integra plantas comestibles y variadas, flores ornamentales y especies nativas. Fomenta la coexistencia de una rica variedad de animales, hongos y microorganismos. Contribuye al equilibrio de los ecosistemas.
Microorganismos
Combinar plantas estratégicamente mejora la fertilidad del suelo. Al mismo tiempo, la cobertura vegetal evita la erosión y conserva la humedad, beneficiando tanto a las plantas como a los organismos que habitan en él.
Polinizadores
Plantar flores y hierbas aromáticas atrae a abejas, mariposas y otros insectos polinizadores esenciales, lo que favorece la reproducción de las plantas y la producción de alimentos más sanos y con mayores valores nutricionales.
Ecosistema
Nuestros jardines comestibles ofrecen refugio a aves, pequeños mamíferos y reptiles, y crean un ecosistema diverso y dinámico. Al atraer insectos beneficiosos, como mariquitas, y aves insectívoras, reducimos la necesidad de pesticidas químicos y mantenemos un equilibrio natural en el ecosistema.
Agua
Introducir plantas nativas, que se complementan en espacio, luz y nutrientes. Proteger el suelo mediante acolchado, evitando radiación solar y manteniendo la humedad constante. Implementar materia orgánica y microorganismos, favorece un entorno más resiliente.
Alimentación
Está científicamente comprobado (Dra. D. Raigón) que un huerto ecológico genera alimentos con mayor valor nutricional. Cultivar nuestros propios alimentos no solo mejora nuestro estado de ánimo, promueve una mayor conciencia sobre la importancia de lo que comemos, sino que también nos proporciona una nutrición más profunda
Aprendizaje colectivo
Fomenta el trabajo en equipo, ya que implica una responsabilidad compartida. Permite desarrollar habilidades prácticas con el cultivo, el compostaje y el manejo de los recursos. Enseña a valorar el esfuerzo diario en la producción de alimentos, generamos habilidades de comunicación al intercambiar conocimientos, experiencias y coordinar tareas.